Cuando se cumplen veinticinco años del nombramiento de Arturo Cerdá y Rico como Hijo Adoptivo de Cabra del Santo Cristo, nos encontramos en el momento perfecto para volver la vista atrás, hacer balance y tomar conciencia de todo lo que este hito ha desencadenado en nuestro municipio.
Aquel nombramiento no fue solo un acto protocolario; supuso el verdadero descubrimiento de uno de los principales valores culturales de nuestra tierra. Las fotografías del maestro recogen nuestro pasado común, un espejo en el que la población de Cabra del Santo Cristo se identificó desde el primer momento. Este renacer cultural no habría sido posible sin el empeño de las personas que lo sacaron del olvido, la generosidad de sus familiares y el respaldo fundamental de las administraciones.

Hoy, un cuarto de siglo después, el legado de Cerdá y Rico está más vivo que nunca gracias a varios pilares esenciales:
Un certamen fotográfico consolidado a nivel internacional
El certamen de fotografía que lleva su nombre se ha afianzado como una de las citas imprescindibles del calendario. No existe mejor promoción para nuestro municipio que este evento bienal, que logra reunir a centenares de especialistas en la fotografía de autor. Con ello, mantenemos intacto el espíritu del propio Cerdá, quien en su tiempo ya participó activamente en numerosos salones.

La investigación y el rescate de su obra
La profundidad de su trabajo ha sido objeto de varias publicaciones y numerosos artículos de investigación. En una fecha como esta, es de justicia recordar a Julio Arturo Cerdá Pugnaire, Isidoro Lara Martín Portugués y Manuel Urbano Pérez Ortega, los tres nombres clave que rescataron del olvido tan excelsa obra. Tras sus pasos, llegaron otros investigadores como Emilio Lara López, Mª José Martínez Hernández, Ramón López Rodríguez, Francisco José Sánchez Montalbán o Julio Fernández Portela, entre tantos otros que han analizado con brillantez algún aspecto de la obra del maestro.

‘Contraluz’: el gran faro de nuestro patrimonio
La revista Contraluz, órgano de difusión de nuestra asociación cultural, ha superado todas las expectativas iniciales. No solo se ha convertido en la publicación de referencia absoluta para todo lo que tenga que ver con el maestro de la fotografía; ha ido mucho más allá, consolidándose hoy en día como la referencia indispensable para todas las investigaciones sobre la historia, la cultura y el patrimonio de Cabra del Santo Cristo y su comarca.

Embajador cultural a través de las exposiciones
Aunque la obra de Cerdá y Rico ha recorrido la geografía andaluza en numerosas exposiciones, la muestra «Tras las huellas de Cerdá y Rico» supuso un antes y un después. Convertida en un atractivo cultural permanente, transformó a Cabra del Santo Cristo en un museo al aire libre donde su trabajo dialoga con el entorno, ofreciendo una experiencia única que fusiona la fotografía del maestro con la interpretación de nuestro propio paisaje.

El valor del camino compartido: un proyecto con futuro
Hacer balance de estos veinticinco años nos obliga, por encima de todo, a mirar al presente y al futuro. Si este proyecto cultural sigue en pie, creciendo y superando fronteras, es gracias a la determinación, el esfuerzo y el valor de una comunidad unida en torno a una idea.

Nada de esto sería posible sin el empuje constante de la Asociación Cultural Arturo Cerdá y Rico, que se gestó entonces (formalmente en 2002), de los miembros de su junta directiva, que dedican su tiempo y energía de forma altruista; sin la fidelidad de nuestros socios y la implicación de los colaboradores, que son el verdadero motor de la asociación; y sin el apoyo continuo de las administraciones públicas, cuyo respaldo es vital para que las iniciativas sigan viendo la luz.
Veinticinco años después, el nombramiento de Arturo Cerdá y Rico como Hijo Adoptivo ha demostrado no ser una meta, sino el punto de partida de un viaje cultural extraordinario. Gracias a todas y cada una de las personas que, con su compromiso diario, continúan manteniendo vivo este maravilloso legado.
